La autonomía en la red
A raíz del cierre del grupo "No a Keiko" en Facebook es bueno reflexionar acerca de la autonomía que tienen iniciativas ciudadanas como esta. Muchos denunciaron este acto como censura y un atentado contra la libertad de expresión y la democracia. No me opongo a esos argumentos. Pero lo cierto es que esos espacios no son "nuestros". Les pertenecen a las empresas privadas que brindan esos servicios, usualmente a cambio de compromisos que los usuarios casi nunca leen al momento de integrase a esas redes. En ese sentido, se carece de autonomía y plena libertad para organizaciones sociales y políticas para poner todos sus contenidos.
Se trata de un proceso lamentable que hemos dejado que suceda. La Internet, que nació prácticamente como una red ciudadana, descentralizada y autónoma; en su versión 2.0 ha empezado a centralizarse, en torno a los servidores de unas pocas empresas que administran la mayor parte de los contenidos (Google, Facebook, Yahoo!, etc.). Esta cooptación de la red inevitablemente implicará la reducción de las libertades que usualmente se consideraban intrínsicas a la red.
Sin embargo, es un proceso reversible. Existe hoy en día, gracias entre otras cosas al desarrollo del software libre, la posibilidad de implementar alternativas a casi todos los servicios existentes actualmente, sean paginas web, redes sociales, blogs, microblogs, etc. Lo que falta es el conocimiento de estas herramientas y el reconocimiento de la importancia de manejar los propios contenidos, antes que confiar en la "buena voluntad" de las empresas.
De lo que se trata entonces es que las organizaciones sociales, políticas y ciudadanos en general, administren sus propios servidores e implementen sus propios servicios de forma descentralizada y autónoma. Solo de esta manera se podrá mantener la democracia e independencia en la Internet. De lo contrario quedaremos a merced de las grandes corporaciones que solo velan por sus propios intereses.